domingo, septiembre 28, 2008

Correlación climática. Y me refiero al clima, guarretes!

Hoy hace un sol radiante en esta parte de Europa, y ayer también. Un fin de semana soleado, vaya. Y como aquí eso no es lo más común, se agradece especialmente. Hace frío, pero el cielo azul es de esas cosas que sólo te das cuenta que necesitas hasta que te privan de ellas. Como tantas otras...

Lo que me asombra es que este tipo de días, soleados y secos, parecen ocurrir cuando en Madrid las nubes hacen de las suyas. Parece existir una relación directa entre ambos climas, por lo menos en verano y otoño. Ya me podía haber tocado un sitio correlado con Oviedo!!

Eso sí, la escasez de sol me hace apreciarlo en su justa medida. Casi me siento un heliótropo.

sábado, septiembre 06, 2008

Ahora va a resultar que sí estamos programados

Uno de mis blogs se ha muerto (de causas naturales) por indiscreto y poco convincente. Pero hay cosas que merece la pena anotar aunque sólo sea por lo graciosas que son.

Gracias a microsiervos he encontrado este blog mientras espero para felicitar a Manel (es su cumple, sí! 31 tacos que le caen. De nada, Manel ;) con una anotación que viene al pelo.

[30 segunditos para que os leáis la noticia original]

Esto me recuerda al gen de la obesidad, la naturaleza humana que siempre nos pilla buscando excusas. ¿Será verdad? ¿Para cuando el gen de la pereza, o el de la avaricia, o incluso el de la torpeza? Ahora resulta que un buen llaka que se precie, conquistador avezado, va a tener una modificación genética que le impide disfrutar de la monogamia. Vaya, ¿y los que han sido grandes ligones pero acaban casados y con tres hijos? ¿Tendrá que ver con que no encontraron la mujer adecuada hasta entonces? ¿O que le entró el miedo escénico ante la posibilidad de acabar sólo? ¿O que era una etapa más en su vida?

A lo mejor esos genes cambian su efecto a lo largo de la vida de la persona. O a lo mejor se está buscando causalidad y se encuentra correlación. Vamos, como en los famosos estudios de que el melón reduce el cancer de próstata en los adultos del Sur de Europa. O que el síndrome de Alzheimer está causado por comer chanquetes fritos. O a lo mejor es mi ignorancia sobre el tema, pero empiezo a estar harto de todos esos estudios epidemiológicos que te alejan o te acercan de una determinada comida. O quizás estamos buscando el hombre perfecto (no es sexista en el lenguaje, es monógamo, no es violento, está delgado y atlético, es guapo, no se hace viejo ni se queda gagá) y nos damos topetazos con espejismos del mismo.

No sé si se llegará a eso, pero aunque seamos una especie bastante chapucera, al menos de la variedad sale nuestra flexibilidad y supervivencia. A ver si vamos a acabar creando un ISO/gencode [ISO 940001, UNE 230045-E] que sea el ser humano fetén "physically and mentally aware".

Pues eso, que me quede como estoy.

lunes, septiembre 01, 2008

Carta de ajuste y Cierre

Desde hace tiempo, este blog malvive junto con su hermano gemelo, que en teoría contaba mis aventuras en Luxemburgo. Al principio me pareció una gran idea, para mantener a todo el mundo al tanto de lo que hacía o dejaba de hacer en este pequeño y encantador villorrio.

Sin embargo, he podido comprobar que mi naturaleza no me permite el equilibrio de un buen blogger: sé lo bastante exhibicionista como para interesar a la gente, pero sin mostrar tus sentimientos. No soy capaz. Intento escribir sobre algo y me encuentro en la disyuntiva de una mala crónica o una incómoda revelación. Y si tomo una decisión, me queda un híbrido del que Mary Shelley se asustaría. Lo siento, soy carne de diario secreto, o de carta personal. Aunque me ha costado tiempo reconocerlo, las proclamas y bandos no son lo mío.

Además, mi irregular aportación a la blogosfera me ha provocado un par de sinsabores, debidos a una audiencia inesperada, que no estoy dispuesto a sufrir maś.

Por tanto, declaro http://lussamburgo.blogspot.com oficialmente cerrado, y este blog, en estado de duermevela pasivo, sólamente reactivado si veo algún artículo que me parezca interesante.

Se despide....

Napo

sábado, enero 26, 2008

Un viaje evocador: vamos a la ciudad


A veces digo que viajar es lo que te permite aprender geografía, por lo menos a mí, que soy un poco burro. A veces me imagino el mundo a oscuras, sólo iluminado por farolas allí donde has podido llegar. Uno de mis objetivos es haber encendido todas las farolas posibles, y cuanto más iluminen mejor.

La última candela que dejamos prendida fue en Estambul. Podría llenarme la boca con la encrucijada entre Asia y Europa, con el poderoso influjo de Santa Sofía o con cualquier otro más apetecible. Sin embargo, me quedo con la etimología del nombre de la ciudad, Istanbul, que viene del griego "a la ciudad" porque los griegos llamaban al antiguo Estambul, "La Ciudad".

Hace siglos, Constantinopla era la ciudad más importante de Bizancio, ahora es una de las más impresionantes de visitar. Por eso, sigue siendo "La Ciudad". Para visitarla, merece la pena elegir bien la compañía. Os puedo asegurar que el trío que embarcó en Barajas camino de Turquía era idóneo para esa tarea: Ninja, el general, que nos guió. Napo, su fiel ayuda de campo, preparado para resistir en las más duras batallas, y Gus, el mosquetero sin par, leal únicamente a sus conquistas.

Y hasta aquí puedo leer, mañana más

martes, enero 08, 2008

Hoy ración doble

Sí, porque debo una excusa, una muy gorda. A lo mejor esta entrada se llena de polvo, como la que ha provocado el cabreo razonable, natural y merecido que debe tener estar persona, a la que me gustaría contar entre mis amigos.

Primero, me excuso por hablar de cosas que no me pertenecen sólo a mí. Cosas que además son importantes. También para mí, aunque haya escrito tres palabras sumarias sobre ellas. Desgraciadamente, nunca he sido maestro en el arte de juntar palabras para expresar lo que pienso y siento, sea que éstas salgan de mi boca, de mi pluma (tengo pluma, lo reconozco) o de mi teclado. La pregunta es para qué me meto, si yo de esto no sé.

Segundo, un maestro puede describir a una persona en un párrafo, un plumilla en dos páginas. Nadie puede hacerlo en una línea. Y yo no pretendía hacer eso, lo siento. Lo siento por haber dejado algo escrito que pareciese pretenderlo, y siento que lo hayas leído y hayas sentido que te describía.

Y por último, siento no haber escrito algo todas las veces que me has apoyado, que me has dado ánimos, que has sido lo que son los amigos. Porque eso es lo que has hecho siempre, y nunca podré dejar de estarte agradecido.

Ahora es cuando dejas de hablarme ya de todas todas...Tu torpe compañero de pupitre te pide humildemente que le perdones.

jueves, noviembre 22, 2007

Hecho un lío...

Aquí estoy, en el trabajo, intentando escribir una carta de agradecimiento diez días después de una entrevista. Y si sólo fuera ése mi único lío, esto no sería nada. Pero creo que lo mejor es "procastrinar" un poco y contar mi historia.

El trabajo en cuestión es en una institución europea desconocida para mí hasta el momento en el que envié mi currículum. Sin embargo, ahora me parece no sólo más cercana, si no más lógica, más necesaria. Seguramente sea por la gente que me entrevistó en ella. Gente con responsabilidad (y mucha!) que sin embargo se lanzan a discusiones sobre temas complejos con un ingenio sorprendente. Gente admirable, amable, modesta y a la que ni su edad ni su puesto parece habérsele subido a la cabeza. Y brillantes, muy brillantes.

El puesto en cuestión sería en Luxemburgo, el pueblo europeo más cosmopolita que he visto en mucho tiempo. Es pequeño, frío y oscuro. Pero he tenido suerte: el día que fui a cenar al centro topé con un restaurante italiano increíble, donde me recibieron en italiano, me sirvieron en italiano y bromearon conmigo en italiano. Hacía mucho tiempo que no escuchaba cinco idiomas en una sala de menos de 150 metros cuadrados. Portugués en la esquina, inglés enfrente, italiano y francés entremezclado en la mesa del otro extremo...Será que hace mucho que no me pasa, o que lo echo de menos de mi época de estudiante, pero esa Babel me reconforta, me alegra.

Otro golpe de suerte fue coger el taxi correcto el segundo día. Por puro azar, caí en el taxi de un portugués que trabajó en Eurostat, pero al que un golpe de mar (en femenino) le desarboló y se lo llevó a dar la vuelta al mundo. Me estuvo contando cosas, entre ellas un trocito de su vida, y al final me invitó a un café. Ahora que he retomado esta entrada, y sé que me han acabado ofreciendo el puesto del que hablo, también sé que le debo una cerveza (Sagres, evidentemente!)

lunes, agosto 27, 2007

Ya soy famoso...gracias a la higiene en el trabajo!



Es lo que tiene que le pongan a uno un apodo corto y peleón, que rima con todo y que es pegadizo como las canciones del verano. Gracias a un amiguete (gracias, tocayo!) resulta que me he enterado de que la OSHA (Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo) ha inventado un muñequito parecido a Wallace (el de Grommit) para que sepamos cómo sentarnos delante del ordenador, o cómo cargar pesos de manera óptima, y que no nos duelan esos cuerpos serranos. Pero todo ello para disminuir las bajas laborales, no vaya usted a pensar mal!

Aún me acuerdo de mi primer trabajo (en Francia, muy pijos ellos con la ergonomía y la seguridad en el trabajo) me trajeron mi PC a las dos semanas de empezar a trabajar. Para entonces, yo estaba subiéndome por las paredes de tanto leer papelotes y mirar internet con el ordenador que había dejado la becaria que se sentaba en mi sitio. Así que, al oir que tenía que esperar otro día más con ese "peazo" monitor de 21 pulgadas mirándome tierno desde su caja, me lancé sobre él.

Pues bien, unos consejitos de mi tocayo me hubieran venido muy bien, porque cogí el mamotreto aquel, que pesaba sus 35 kilos, como el que coge a un sobrino regordete, y casi se me queda la espalda allí mismo. Gracias a ese pequeño "crac" conocí los misterios de la osteopatía, o cómo tu cuerpo puede convertirse en un recital de chasquidos. Y que encima te cobren a precio de ópera de Puccini. Pero eso será otro día.